Crianza de Cannabis: Cómo Crear Tu Propia Variedad de Cannabis
- 1. La evolución de las plantas de cannabis
- 2. Variedades landrace indica y sativa
- 2. a. Cannabis ruderalis
- 3. ¿por qué crear nuevas variedades?
- 4. Rasgos de las plantas y cómo seleccionarlos
- 4. a. ¿qué hay del rasgo autofloreciente?
- 5. Herencia de rasgos
- 5. a. Rasgos dominantes y recesivos
- 6. La importancia de probar los fenotipos del cannabis
- 7. Técnicas de crianza de variedades de cannabis
- 7. a. Retrocruzamiento
- 7. b. Autofecundación
- 8. Selección de plantas hembras y machos
- 9. Empezando con tu primer cruce generacional
- 10. Probando tus cruces f1
- 11. Guía rápida paso a paso para criar cannabis
- 12. Crianza de cannabis - preguntas frecuentes
- 13. En conclusión
La crianza de cannabis requiere mucho tiempo y consiste básicamente en cruzar una planta macho y otra hembra; esto puede dar lugar a nuevas variedades con características únicas. Todo lo que tienes que hacer es combinar la genética de ambas plantas de cannabis y refinarla para obtener un híbrido único, pero no es tan sencillo. Ten en cuenta que, para la mayoría de cultivadores caseros, crear nuevas variedades de cannabis puede ser extremadamente difícil debido a la experiencia y el espacio necesarios para obtener genéticas de buena calidad, especialmente si planeas comercializar tus propias semillas de cannabis. Pero, si solo deseas crear una variedad para cultivar en casa, no hace falta trabajar tanto; con un par de cruces puedes obtener miles de semillas para mantener siempre lleno tu stock. ¡Así que si quieres aprender sobre la crianza de cannabis y cómo crear nuevas variedades, sigue leyendo!
1. La Evolución de las Plantas de Cannabis
Desde el principio, las plantas de cannabis se han cruzado de manera natural y posiblemente han generado múltiples variaciones dentro de la misma variedad, pero al criar de forma aleatoria y no selectiva, el resultado no era una nueva variedad sino una versión mejorada de la misma genética. Desde hace algunas décadas, los cultivadores han cruzado selectivamente buscando altos porcentajes de THC por los efectos psicoactivos y, más recientemente, por los beneficios medicinales del CBD, pero la crianza de cannabis es mucho más que eso. Existen muchos terpenos y cannabinoides en el cannabis que hasta hace poco no habíamos estudiado o conocido y que pueden cambiar los efectos que proporciona la planta. Debido a estos descubrimientos, muchos criadores ahora están creando variedades por otras características además de los niveles de THC y CBD.

Esto significa que no existe la mejor variedad del mundo, por ejemplo, los cultivadores “old-school” suelen preferir las variedades disponibles en los años 60 y en realidad prefieren el efecto de aquellas variedades antiguas a pesar de que no tenían niveles de THC tan altos como las variedades que se encuentran hoy en día.
Por suerte para nosotros, muchos bancos de semillas y criadores han conservado genéticas clásicas y landraces, y ahora pueden crear genéticas modernas con genéticas antiguas o crear nuevas variedades modernas con características similares a las antiguas. Debido al incremento de la popularidad del cannabis en los últimos años, hoy en día puedes encontrar cientos de variedades de cannabis con diferentes efectos, aromas y contenido de cannabinoides, pero no te equivoques: todas las variedades, ya sean antiguas o modernas, provienen de las mismas plantas de cannabis: las landraces.
2. Variedades Landrace Indica y Sativa
Antes de que comprar semillas de cannabis de buena calidad fuera fácil, los cultivadores viajaban por el mundo para encontrar semillas de variedades landrace Indica y Sativa con el fin de mejorar las variedades que tenían y también crear nuevas. Estas landraces son variedades que crecen de forma natural en una región específica y, a menudo, son las variedades tradicionalmente cultivadas por los habitantes locales. Debido a que son únicas de una región, los cultivadores solían visitar diferentes lugares buscando variedades con rasgos únicos, como el color, sabor, aroma o potencia.
Tras encontrar las semillas deseadas, los cultivadores y criadores las cruzaban para transmitir esas características a nuevas variedades o a las que ya estaban trabajando, lo que finalmente dio lugar a las variedades que conocemos hoy. Por ejemplo, se dice que la famosa OG Kush fue creada a partir de landraces tailandesas, pakistaníes e indias en 1992 y todavía se consume en la actualidad, así que esto te puede dar una idea de por qué las landraces son tan importantes.
Esta práctica de buscar landraces específicas alrededor del mundo ha sido realizada por innumerables almas aventureras desde principios de los años 70 (y posiblemente antes), pero ha sido mejor documentada en la serie “Strain Hunters”. Desde 2008, criadores de Ámsterdam buscaron alrededor del globo para identificar, localizar y recolectar landraces de cannabis que aún no han sido estudiadas, documentando todo el proceso en una serie de películas.
El objetivo de estas misiones es poder suministrar a científicos y médicos las variedades originales de cannabis que no han desaparecido, con el principal propósito de ampliar el conocimiento sobre la planta en el ámbito medicinal. Cada vez que una landrace desaparece, perdemos la posibilidad de brindar al sector medicinal las propiedades únicas y potentes que esa variedad en particular poseía. Una vez terminado el análisis científico, se libera la variedad para usos de crianza.
La mayoría de estas películas están disponibles en YouTube. Si te interesa el proceso de crianza del cannabis y la historia de la planta (que probablemente sí, si has llegado a esta página), definitivamente deberías ver los documentales de Strain Hunters.
Cannabis Ruderalis
Además de las landraces Indica y Sativa, existen landraces Ruderalis que no fueron muy populares en la crianza debido a que sus efectos no eran tan potentes como las variedades Indica y Sativa, pero pronto los criadores descubrieron que esta planta tenía un rasgo único: la característica autofloreciente, lo que significa que Ruderalis podía florecer automáticamente sin importar los ciclos de luz.
La primera variedad ruderalis identificada fue encontrada en el sur de Siberia por el botánico ruso D. E. Janischewsky en 1924. En ese momento, Janischewsky tenía como objetivo principal estudiar variedades silvestres de cannabis cuando se dio cuenta de que había hallado una tercera especie, separada tanto de Cannabis Sativa como de Cannabis Indica. Decidió llamarla “Ruderalis”, ya que en latín botánico la palabra significa 'maleza' o 'que crece entre desechos', que es exactamente cómo encontró esta Ruderalis original. Aunque este primer ejemplar se halló en Siberia, C. Ruderalis ha sido identificada desde entonces en muchas otras regiones como Asia, Europa Central y Oriental, y en toda la Rusia continental.
El crecimiento era mucho menos vigoroso que ciertos Sativa y Indica landraces, con tallos delgados y débiles, y considerablemente menos ramas. Se interesó en esta nueva especie y decidió empezar a cultivarla y estudiarla. Pronto se dio cuenta de que, aunque las plantas son menos impresionantes en tamaño y en conteo de THC que las otras dos especies, poseen un temporizador genético incorporado que inicia automáticamente el ciclo de floración, sin importar la luz. Si bien las variedades Ruderalis tienen inherentemente menos THC que las Sativa o Indica, tienen altos niveles de CBD, lo que es una de las razones (además del rasgo autofloreciente) por la que los criadores se interesaron en ellas a principios de los 80.
Cuando los criadores se dieron cuenta de que podían aprovechar el rasgo autofloreciente, comenzaron a cruzarlas con genéticas Indica y Sativa, dando lugar a variedades autoflorecientes con flores de alta calidad y gran potencia. Las primeras autoflorecientes no eran muy potentes en absoluto, pero con el tiempo los criadores siguieron desarrollándolas y ahora, las variedades autoflorecientes modernas son tan potentes y hermosas como las no autoflorecientes, pero con una gran diferencia: la característica autofloreciente.

Este es solo un ejemplo de cómo la crianza te permite básicamente “tomar” una característica específica de una variedad determinada y transmitirla a la descendencia, pero aunque suene fácil, en realidad no lo es. Si planeas criar tu propia variedad, hay mucho más que solo ver algo que te gusta y polinizar una planta, como criador necesitas saber identificar los rasgos y saber cómo incorporarlos a tus variedades, siendo capaz de dejar atrás los rasgos que no deseas.
No es tan fácil como parece, especialmente en los autos, que tienen una historia accidentada llena de fracasos antes de que la genética llegara al punto en que está hoy. Aunque aún se debate el origen exacto de las autoflorecientes actuales, la mayoría de los expertos coincide en que la primera autofloreciente comprobable y disponible comercialmente fue “Lowryder” producida por el criador “The Joint Doctor”. Aunque hubo décadas de experimentación previa, nada había llegado al mercado comercial con suficiente interés para la comunidad.
Esta variedad fue un cruce entre una Ruderalis rusa y una Sativa mexicana productora de alto THC, obteniendo como resultado un fenotipo más dominante Ruderalis, carente de psicoactividad y de toda la gama de cannabinoides y terpenos que se encuentran en muchas autos actuales. Aunque Lowryder fue criticada por su falta de fineza y potencia, no pasó mucho hasta que apareció el “Lowryder 2”. Esta variedad no solo era más potente sino que también tenía un perfil de terpenos mucho más interesante. Esto fue todo lo que necesitó la comunidad para interesarse realmente en las autoflorecientes, y básicamente lo que desató el boom de las autoflorecientes que agradecemos hoy en día.
3. ¿Por Qué Crear Nuevas Variedades?
Ahora quizá te preguntes, si hay tantas variedades, ¿por qué crear nuevas? Bueno, los criadores crean nuevas variedades para ofrecer potencialmente algo que no está disponible en el mercado actualmente.
Al igual que las variedades antiguas tenían efectos distintos a las modernas, puede que algún criador esté comenzando un proyecto ahora mismo y el resultado sea, en cierto modo, mejor que todo lo que existe actualmente, incluso si usa landraces. Esto ocurre porque cada planta es una versión ligeramente diferente de sus hermanas, así que la descendencia tendrá una mezcla de características de sus padres y, al combinar diferentes variedades, hay potencial para crear nuevas combinaciones de terpenos y efectos.
Por ejemplo, la crianza de cáñamo ha llevado a investigadores a descubrir una nueva forma de THC, Delta-8, que ofrece efectos similares al THC regular pero menos potentes, resultando en varios productos nuevos de cannabis. Esta combinación genética entre dos especies diferentes se denomina crianza, y seleccionar un rasgo específico para transmitir mientras se dejan atrás las características no deseadas se llama selección selectiva; esto significa que, para crear una nueva variedad, simplemente hay que elegir los rasgos que quieres y los que no, y después criar tu variedad para lograrlos.
No podrás crear una variedad única simplemente cruzando un par de variedades diferentes, es una tarea difícil y existen varias técnicas para hacerlo pero antes de aprender sobre ellas, es importante conocer qué características puede tener una planta de cannabis.
4. Rasgos de las Plantas y Cómo Seleccionarlos
Lo primero antes de comenzar el proceso de crianza es saber qué características quieres que tenga tu planta; hay millones de combinaciones que pueden producir diferentes resultados y es fácil perderse debido a todas las posibilidades, así que es esencial establecer tus objetivos.
En la tabla puedes ver las principales características que deberías conocer antes de empezar un proyecto de crianza, pero hay más, y mientras mayor sea el reservorio genético, más opciones tendrás, aunque también será más difícil mantener esa característica. Por ejemplo, al criar por un color específico, es difícil estabilizar una variedad para que toda la descendencia tenga el color deseado porque quizá tengas que sacrificar otras características que también buscas.
Para establecer tus objetivos necesitarás tener un plan de crianza con las diferentes características que quieres que tenga tu variedad, entre las cuales las más comunes son:
| Rasgos del Cannabis | ||
|---|---|---|
| Patrón de crecimiento | Rusticidad | Flores |
| Alta o baja | Cuán rápido crece | Aroma |
| Ramificada o con pocas hojas | Resistencia a plagas | Color |
| Tiempo de floración | Si crece en calor o frío | Efectos |
| Producción | Fuerza de ramas y tallo | Contenido de cannabinoides |
Otro ejemplo es al criar por potencia. Al seleccionar niveles de THC o CBD, debes saber que existen varios aspectos que pueden influir en los efectos y potencia de una variedad, hay más de una docena de cannabinoides aún no estudiados y los terpenos también juegan un papel fundamental en los efectos de la variedad, así que tal vez estés seleccionando por alto THC pero el resultado final no es lo que esperabas debido al perfil de terpenos o al contenido de CBD.
Esto significa que no es necesario seleccionar por alto THC para obtener un efecto potente, así que es importante conocer todas las características y cómo cada una depende de la otra. Además, ten en cuenta que antes de empezar tu proyecto de crianza deberías tener ya plantas parentales con los rasgos que deseas fijar o deberás primero hacer una preselección con las plantas parentales antes de trabajar la nueva variedad que quieras desarrollar.
¿Qué Hay del Rasgo Autofloreciente?
Criar autoflorecientes es igual que criar fotoperiódicas, pero en lugar de cruzar una fotoperiódica con otra, cruzas fotoperiódicas con Ruderalis (o autoflorecientes). Para ello, necesitas cruzar autoflorecientes con fotoperiódicas durante al menos 4 o 5 generaciones para que la mayoría de la descendencia contenga el rasgo autofloreciente. La cantidad de plantas por generación varía según el criador, pero en general se recomienda un mínimo de 100 plantas por generación para poder ver todas las características que puede exhibir el cruce y seleccionar las mejores.
5. Herencia de Rasgos
Además de saber qué rasgos quieres que tenga tu variedad, es vital entender sobre rasgos dominantes y recesivos al criar.
Rasgos Dominantes y Recesivos
Los rasgos dominantes aparecerán por encima de los recesivos, mientras que los recesivos permanecerán “ocultos” hasta que haya un par del mismo rasgo recesivo en la misma planta; solo entonces será evidente. Por ejemplo, si tomas dos plantas de cannabis y la mayoría de la descendencia desarrolla flores verdes pero algunas producen flores moradas, probablemente haya un rasgo recesivo para flores moradas en la genética, por lo que si quieres mantener esa característica tendrás que cruzar dos descendientes para que lleven un par del rasgo morado y así todas las plantas lo presenten.
Los rasgos dominantes y recesivos pueden ser difíciles de entender, por lo que aprender un poco sobre genética y herencia te dará una gran ventaja cuando críes cannabis. Lo primero que debes saber es que las plantas y animales reciben dos versiones de cada gen, uno del padre y otro de la madre, y cómo interactúan afecta enormemente a tu planta y a los fenotipos que pueden expresar. Como mencionamos, hay genes dominantes que siempre prevalecerán si la planta tiene una copia, mientras que los recesivos solo se mostrarán si la planta tiene dos copias del mismo gen recesivo. Para que lo entiendas mejor, aquí algunos ejemplos.
Dominancia Completa
Por ejemplo, si una planta puede tener flores verdes o moradas y el gen verde es dominante y el morado recesivo, significa que la planta solo mostrará flores verdes o moradas, pero no ambas mezcladas.
Como puedes ver en la imagen de abajo, donde “G” es el gen dominante y “P” el recesivo, toda la descendencia mostrará flores verdes incluso si lleva el gen morado en la primera y segunda generación, pero si cruzas los híbridos F1 entre sí, estarás incorporando genética que contiene más de una copia del gen “P” (generación F2), así que el 25% de la descendencia mostrará flores moradas, aunque muchas veces no es tan simple.

En la primera y segunda generación, ninguna descendencia mostrará flores moradas solo por tener una copia del gen “P”, pero si cruzas los F1 entre sí, estarás incorporando genética que contiene más de una copia de “P” (generación F2), así que el 25% de la descendencia mostrará flores moradas. Sin embargo, no siempre es tan sencillo.
Esto se debe a que no todos los genes son dominantes o recesivos; en algunos casos pueden interactuar creando nuevas características, es aquí cuando entra la dominancia incompleta.
Dominancia Incompleta
La dominancia incompleta ocurre cuando no hay genes dominantes que predominen sobre los otros, sino que se afectan parcialmente entre sí. Como puedes ver en la imagen siguiente, si comenzaras con dos plantas de cannabis, una con “G” y otra con “P”, y presentan dominancia incompleta, la descendencia no mostraría uno u otro, sino una mezcla de ambos.
A diferencia de la imagen anterior, cruzar estos dos genes con dominancia incompleta haría que la descendencia muestre flores rosas, ya que ninguna versión de los genes logra imponerse, así que crean una mezcla de ambos.

En este caso, como se muestra en la imagen, la primera generación (F1 híbridos) solo mostrará flores rosas porque la descendencia solo recibirá una copia de cada gen, y ninguno logra imponerse. Si cruzas esta primera generación entre sí, obtendrás descendientes con más copias de ambos genes (generación F3), por lo que habrá un 50% de probabilidades de flores rosas y un 25% de verdes o moradas. Obviamente, esto es solo un ejemplo con el color de las flores, pero cada característica será afectada al cruzar plantas de cannabis, desde el color y aroma hasta el tipo de efecto, y la mejor forma de descubrir no solo genes dominantes y recesivos, sino también los ocultos, es cruzar la descendencia con los padres (retrocruzamiento) para ver si aparecen nuevos rasgos.
Al hacer retrocruzamientos, podrás ver cada vez más variaciones que puede exhibir la descendencia y así identificar qué plantas debes cruzar para fijar el rasgo deseado en la descendencia. Una vez desarrollada tu genética por un tiempo, los rasgos se irán estabilizando y podrás criar de forma consistente ese rasgo (o rasgos) específicos sin tener que empezar desde cero. Pero antes de estabilizarlos, la descendencia mostrará diversos rasgos y estos variarán también según el ambiente donde crezca la planta de cannabis… así que, ¿qué significa fenotipo?
6. La Importancia de Probar los Fenotipos del Cannabis
Un fenotipo es básicamente una combinación genética de los múltiples rasgos que una variedad específica puede exhibir e incluye todas las características mencionadas en la tabla del punto 4. Los rasgos (o fenotipo) que expresa una planta de cannabis están influenciados por el ambiente en el que se cultiva, esto significa que:
Genética + Ambiente de Cultivo = Fenotipo
Por eso puedes cultivar la misma variedad en interior y exterior, por ejemplo, y obtener resultados diferentes. Aunque no es exactamente igual, puedes pensarlo como las características que los niños reciben de sus padres. Por ejemplo, si un padre es alto y el otro muy bajo, los hijos podrán crecer bajos o altos, pero si ambos padres son altos, la probabilidad aumenta. Así funciona el fenotipo en las plantas de cannabis. Las variedades no estabilizadas suelen mostrar más de un fenotipo, esto significa que dos plantas de la misma variedad pueden mostrar rasgos ligeramente diferentes o crecer completamente distintas, mientras que las variedades estabilizadas probablemente crecerán igual o tendrán mínimas variaciones, gracias a la crianza selectiva y asegurándose de que todas las semillas solo tengan los genes necesarios para mostrar los rasgos deseados.
Aun así, incluso si la genética es estable, el ambiente también puede influir en el fenotipo que muestre la planta. Por ejemplo, si tomas un clon de una planta de cannabis (que es una copia exacta de la madre), crecerá igual que la madre si las condiciones son las mismas, pero si el ambiente cambia, es muy probable que muestre otro fenotipo.
Esto significa que plantas de la misma variedad crecerán muy parecidas en ambientes fríos, pero si cultivas una en frío y otra en calor, es probable que ambas muestren fenotipos diferentes. Esto se aplica a todos los factores del cultivo de cannabis, como:
- Temperatura;
- Humedad;
- Nutrientes;
- Iluminación;
- Y frecuencia de riego, entre otros.
Ten en cuenta que es completamente normal que las variedades muestren diferentes fenotipos en diferentes condiciones, incluso las variedades estabilizadas pueden exhibir un par de fenotipos distintos, pero si casi toda la descendencia muestra rasgos completamente diferentes, puede ser señal de que necesitas estabilizar tus genéticas aún más y existen varias formas de hacerlo.
7. Técnicas de Crianza de Variedades de Cannabis
Como se mencionó, una variedad estabilizada producirá resultados más consistentes y para conseguirlo tendrás que usar varias técnicas como retrocruzamiento y autofecundación, hasta obtener plantas madres que puedan producir descendencia que crezca igual o muy muy parecida. Esto permite a criadores y cultivadores saber exactamente qué esperar de esas genéticas.
Retrocruzamiento
El retrocruzamiento es una técnica usada por criadores para estabilizar variedades y consiste en cruzar una planta de cannabis con una parental o una genéticamente similar; así la descendencia tiene más posibilidades de heredar dos versiones del gen deseado, por lo que ciertos rasgos aparecerán con mayor frecuencia.
Por ejemplo, si quieres estabilizar un rasgo (o varios), puedes cruzar un macho de la descendencia con la madre, lo que da mayores probabilidades de fijar ese rasgo (como color, aroma, sabor o efecto, etc.) en la próxima generación.

Autofecundación
A diferencia del retrocruzamiento, la autofecundación puede realizarse solo con una planta hembra y uno de sus clones. Para lograrlo, debes revertir el sexo del clon y autofecundar a la madre. Para revertir el sexo, los criadores estresan una planta de cannabis en floración hasta que produce sacos de polen masculinos, el polen se recolecta y se utiliza para polinizar la madre, obteniendo semillas que suelen expresar con mayor frecuencia los rasgos deseados.
Ten en cuenta que muchos criadores prefieren el retrocruzamiento ya que forzar una hembra a producir polen puede aumentar las posibilidades de hermafroditismo en la descendencia.
8. Selección de Plantas Hembras y Machos
Tanto el retrocruzamiento como la autofecundación requieren al menos una planta parental para producir semillas. Conseguir una hembra y un macho es sencillo, basta con cultivar semillas regulares, pero si quieres semillas de calidad tendrás que seleccionar las plantas macho y hembra que expresen los rasgos deseados.
Seleccionar la planta hembra para la crianza es relativamente fácil: simplemente cultiva las plantas y observa su desarrollo; si los rasgos son buenos, la utilizas en tu proyecto, si no, la descartas. Pero seleccionar un macho es mucho más complicado porque no desarrolla flores, así que no sabrás cómo influirá en las flores. Por ello deberás cruzarlo con varias hembras y observar cómo influye en la descendencia; esto te permitirá identificar qué machos transmiten rasgos específicos a la descendencia femenina.

Las plantas macho de cannabis de calidad son probablemente la parte más importante de la crianza porque algunos de sus rasgos quedan “silenciados” y solo puedes saber qué transmite a las flores femeninas tras realizar cruces, producir semillas y cultivarlas. Por ejemplo, podrías encontrar un macho que hace que las flores femeninas huelan a chicle, y como el macho no produce flores, solo lo sabrás después de obtener semillas y cultivarlas.
Debido a estos rasgos “silenciados”, se requiere mucho tiempo, esfuerzo y registro para entender qué aporta el macho y cuáles características dejará en la descendencia femenina.
9. Empezando con Tu Primer Cruce Generacional
Tras seleccionar las plantas macho y hembra, la descendencia del primer cruce se denomina híbridos F1 o cruces de primera generación. Cuando las parentales han pasado por varias generaciones de retrocruzamiento, autofecundación, o cualquier crianza entre plantas emparentadas, o si cruzas dos plantas completamente distintas (sin ancestros en común), la descendencia F1 termina con lo que se conoce como vigor híbrido (o heterosis).
El vigor híbrido puede usarse para aumentar el rendimiento, la uniformidad y el vigor de crecimiento; en este caso, la descendencia de las mismas parentales puede crecer más rápido, producir más y ser más fuerte que cualquiera de ellas. Sin embargo, esto solo ocurre en los híbridos F1; si sigues cruzando híbridos F1 entre sí, el vigor se perderá.
El vigor híbrido también puede surgir en híbridos F1 de plantas completamente distintas, pero no siempre es así, ya que estos cruces pueden mostrar resultados indeseados. Los criadores pueden aprovechar la heterosis: cuando se identifica un buen cruce F1, pueden mantener las parentales para seguir produciendo semillas F1 del mismo cruce y asegurar que toda la descendencia se beneficia del vigor híbrido.
Esta técnica no solo se aplica al cannabis, por ejemplo, gran parte del maíz que consumimos son cruces F1. Desde los años 40, los agricultores han cultivado siempre la primera generación para asegurar que todo el maíz tenga el mismo sabor, apariencia y esté listo para cosechar al mismo tiempo.
Igual que con las plantas de cannabis, los agricultores han comprobado que la primera generación es mejor que sus parentales, por ello las mantienen y cultivan siempre la F1.
10. Probando tus Cruces F1
Tras preparar tu genética, es importante tener una idea de qué genética tiene cada planta, pero es casi imposible probar cada planta en todas las condiciones posibles, así que se recomienda que varios cultivadores prueben tus genéticas. Así tendrás una idea de los posibles fenotipos según las condiciones, obteniendo información valiosa para tu programa de crianza.
Probar tus cruces también te permite identificar ciertos fenotipos y características “negativas” que expresan tus genéticas en condiciones específicas, permitiéndote seguir criando para eliminarlas. Por ejemplo, si tu genética produce un olor, sabor o efecto no deseado, podrás saber en qué condiciones se expresa y criar para quitar ese rasgo.

Por otro lado, los cultivadores pueden encontrar rasgos que no se expresaron en tus condiciones y están “escondidos” en los padres, lo que te permite estabilizarlos si lo deseas.
Ahora bien, no creas que por probar tus genéticas ya creaste una variedad, probar los F1 es solo el comienzo: como mencionamos, tras probar la descendencia, recopilarás datos y deberás seguir criando tu variedad. Eso significa que de la descendencia F1 tendrás que seleccionar una planta macho o hembra (para retrocruzar) o una hembra (para autofecundar) y seguir desarrollando tu variedad por varias generaciones (F2, F3, F4, etc.) hasta establecer los rasgos deseados y finalmente afirmar que creaste tu propia variedad.
11. Guía Rápida Paso a Paso para Criar Cannabis
Bien, hemos hablado en detalle más arriba. Quizás te sientas abrumado con tanta información. Es comprensible. Demos un paso atrás y veamos un resumen rápido de la crianza de forma sencilla y fácil de entender. Lo primero para recordar es etiquetar siempre cada plántula o clon que utilizarás en tu programa de crianza. Cuando trabajas con muchos clones o plántulas, es muy fácil olvidar cuál es cuál, así que quítate esa preocupación y etiqueta todo. Te lo agradecerás en el futuro por ese esfuerzo extra.
- Elige las plantas parentales - Sin importar el estilo de crianza, vas a necesitar plantas parentales. Si tienes espacio, sugerimos elegir al menos 2 madres y 2 padres para trabajar; esto te dará la mejor posibilidad de éxito y una gran variedad de rasgos para seleccionar. Recuerda, las plantas de distintos sexos deben mantenerse en áreas separadas para evitar la polinización accidental.
- Recolecta el polen - Asegúrate de recoger polen de sacos que estén completamente desarrollados, ya que el polen subdesarrollado puede generar descendencia débil. Normalmente tarda alrededor de un mes en estar listo. Lo más fácil es poner una bolsita con cierre sobre la zona, sacudirla y así recoger el polen. Úsalo lo más rápido posible, y guarda el resto en el congelador. No uses polen almacenado más de 3 meses; lo más fresco siempre es mejor.
- Poliniza los sitios de floración - Hay varias formas de polinizar una hembra, pero recomendamos una pequeña brocha de pintura. Antes, recuerda separar la hembra que vas a polinizar del resto del cultivo y apagar todos los ventiladores para evitar la polinización indeseada. Las hembras estarán listas para polen unas 3-4 semanas después del inicio de la floración. Deposita polen con la punta de la brocha en los sitios de flor que desees polinizar, repite 3 veces en unas 6 horas en los mismos sitios para asegurar fertilización.
- Proporciona el cuidado adecuado a las madres - Una vez polinizadas, debes dar a las madres la mejor oportunidad de producir semillas de alta calidad. Las madres que producen semillas necesitan un poco más de nitrógeno del habitual en floración, así que es mejor volver a abono de crecimiento en cuanto las semillas empiecen a formarse. Puede tardar entre 3 y 5 semanas en madurar, momento en el cual casi se saldrán solas de los cálices.
- Germina y siembra las semillas - ¡Ahora viene la parte divertida! Cultiva esas semillas y lleva un registro de todos los rasgos importantes. ¿Qué tan rápido y alto crecen? ¿Cuánto dura la floración? ¿Cómo es el perfil de terpenos? ¿Cuánto THC y CBD producen? ¿Cuán grande es la cosecha?
- Elige las mejores y vuelve a empezar - Llegaste a la primera generación, pero el trabajo apenas comienza. Criar cannabis y crear nuevas variedades es un trabajo casi interminable, con infinitas posibilidades. Si tienes tiempo, espacio y te gusta el proceso, ¿por qué no seguir perfeccionando tus genéticas y crear las mejores variedades? ¡Diviértete, de eso se trata!
12. Crianza de Cannabis - Preguntas Frecuentes
¡Listo! Prácticamente todo lo que debes saber sobre genética y crianza de cannabis. Es mucha información, ¿verdad? Sí, puede abrumar cuando recibes tanta información nueva de golpe. Desglosemos los puntos clave y respondamos las preguntas más comunes cuando se trata de crear tus propias variedades…
¿Es Difícil Crear Nuevas Variedades de Cannabis?
Eso depende de qué consideres difícil. La crianza de cannabis no es ingeniería aeroespacial, pero sí requiere paciencia y un poco de creatividad. Crear variedades nuevas y estables toma tiempo. En ocasiones, mucho tiempo, y ayuda si vives en un país/región donde es legal criar cannabis sin el riesgo de consecuencias legales.
Como vimos, todas las variedades tienen distintos rasgos, y estos pueden expresarse de formas diferentes según cada planta. Cada variedad tendrá una gama de fenotipos, y cuanto más trabajes en una variedad seleccionando y eliminando rasgos indeseados, más estable será y menos variación mostrarán las plantas. El término científico es homocigoto, pero la mayoría de los criadores le llaman que una variedad “fija los rasgos”.
¿Cuánto Tiempo Toma Crear una Variedad Estable?
Es variable, depende de los objetivos de crianza, condiciones de cultivo y diversidad genética del proyecto. En general, criar una variedad estable podría tardar desde un año hasta mucho más. Es necesario retrocruzar para asegurar que varias generaciones consolidan una variedad auténticamente homocigota, y ese retrocruzamiento puede alargar bastante el proceso.
¿Cuáles son los Pasos Típicos en la Crianza de Cannabis?
1. Conseguir el material genético
Encuentra dos variedades diferentes que tengan los rasgos que deseas combinar.
2. Polinización cruzada
Para crear descendencia del material genético, simplemente poliniza una planta con el polen de la otra. Antes, cultiva al menos un par de machos y hembras de ambas variedades. Así te aseguras una línea genética fuerte.
3. Cultiva y selecciona
Tras crear la descendencia, llega el momento de cultivarla un mínimo de dos generaciones para seleccionar los mejores rasgos y descartar los indeseables. Esto incluye el tipo de flor, sabor, aroma, producción y potencia.
4. Retrocruzamiento
Tras dos generaciones, puedes cruzar la descendencia con uno de los padres (retrocruce) para asegurar que los rasgos seleccionados se mantengan o mejoren más adelante. Así se consigue la mayor estabilidad genética y se reduce la variación entre las plantas.
5. Perfilado de cannabinoides y terpenos
Puedes analizar la línea de crianza para conocer su perfil de cannabinoides y terpenos, lo que dice mucho sobre sus efectos. Cada vez comprendemos mejor que la antigua división Indica/Sativa es menos relevante y que el efecto de una variedad depende más de su perfil de cannabinoides y terpenos.
6. Comercializa, nombra y vende
Cuando tu proyecto esté desarrollado al máximo nivel, es hora de comercializar la variedad. Esto supone crear el packaging, fijar precios y decidir el nombre de la variedad.
Si solo cultivas para ti, no necesitas preocuparte por este último paso, pero siempre es divertido inventar un nombre o logo propio para una variedad que has desarrollado durante años.
¿Cómo predecir qué porcentaje de rasgos heredará la descendencia de cada padre?
Aunque es imposible prever exactamente qué porcentaje de rasgos heredará cada planta, el patrón de herencia mendeliana puede ayudar a prever cómo será en general. Esta herencia afirma que cada descendiente tendrá un 50/50 de heredar el rasgo dominante o recesivo de cada padre. Esto significa que, si sabes qué rasgos son dominantes y cuáles recesivos, puedes prever el porcentaje de descendencia que mostrará ciertos rasgos.
Así, el 50% de la descendencia se parecerá a ambos padres, un 25% mostrará rasgos como la madre y otro 25% como el padre. En la práctica, la crianza del cannabis es más compleja, pero la herencia mendeliana sigue siendo útil para entender el proceso. Lo ideal es cultivar al menos dos generaciones para identificar las plantas que expresan los rasgos deseados, y luego hacer retrocruces para consolidarlos.
¿Qué es la depresión por endogamia y cómo evitarla?
La depresión por endogamia es la reducción del éxito reproductivo por cruzar plantas demasiado emparentadas. Es un problema común con el cannabis, aunque se puede evitar con algunas medidas. Como sucede en humanos (y otros seres vivos), se necesita un gran reservorio genético para la salud y sostenibilidad de la variedad. Tras muchas generaciones de cruces y retrocruces dentro de una variedad, los rasgos que queríamos fijar aparecerán pero podemos llegar a perder la diversidad genética.
Para evitar la depresión por endogamia, asegúrate de que las plantas de crianza no sean demasiado cercanas. Una forma es revisando los árboles genealógicos para garantizar mínimo cinco generaciones de endocruzamiento entre ellas. Otra forma es emplear programas de crianza como F1, F2 o retrocruzas. Esto implica cruzar plantas no relacionadas y después retrocruzar a un padre para crear una variedad con mayor diversidad genética y mejores rasgos.
¿Cómo se producen las semillas feminizadas de cannabis?
Las semillas feminizadas se producen cruzando dos plantas hembra. Así, la descendencia sólo expresa rasgos femeninos, eliminando la necesidad de seleccionar entre machos y hembras. El proceso no es sencillo pero se puede lograr forzando una hembra a volverse hermafrodita. Se puede lograr estresando la planta o usando plata coloidal. ¿Plata coloidal? Sí, es una solución líquida que, al aplicarla a hembras, induce el hermafroditismo.
Cuando una hembra se convierte en hermafrodita, produce polen igual que un macho, usado para polinizar otra hembra de la misma o diferente variedad, dando semillas feminizadas. Son sumamente útiles porque evitan tener que clasificar plantas y garantizan flores sin semillas. Eso sí, reducen la diversidad genética y pueden aumentar la endogamia, por lo que recomendamos usar semillas regulares en programas de crianza.
¿Es fácil criar autoflorecientes en casa?
No realmente. Por el temporizador genético de las autos, es imposible mantenerlas en crecimiento vegetativo. Así que no puedes conservar los parentales de autos varias generaciones para retrocruzar, ni puedes criarlas con plantas que no tengan el marcador autofloreciente. Por eso, criar autos es complicado, aunque con algo de estudio, paciencia y atención, se puede hacer en casa. En general, las autos son mejor dejarlas a los expertos.
¿Por qué hay tanta variabilidad genética entre variedades de cannabis?
Principalmente, por el proceso de crianza y porque el cannabis es originario de muchas regiones. Evolucionó en distintas zonas y, al cruzar plantas buscando rasgos específicos, aumenta la variación genética. Es importante conocer la línea genética, ya que esto determinará las características de tu variedad.
¿Cómo puedo crear una variedad morada?
Como con cualquier rasgo, criar una variedad morada parte de las parentales y de la selección de genes adecuados. La mayoría de las variedades moradas tendrán un ancestro con el rasgo genético llamado antocianina, responsable de la coloración púrpura. Busca plantas con este rasgo y selecciona cruces que también lo tengan. Con suficiente selección y pruebas, podrás crear tu propia variedad morada.
Una buena iluminación y temperaturas más bajas también ayudan. La mayoría de las moradas mostrarán ese color cuando haya al menos 7 grados de diferencia entre día y noche. Menos luz también puede aumentar la pigmentación.
¿Cuánto tiempo se puede almacenar polen de cannabis?
El polen de cannabis es extremadamente frágil: en unos días a temperatura ambiente ya pierde viabilidad. Es fundamental almacenarlo bien. Lo mejor es un sitio fresco, oscuro y con humedad baja (alrededor del 40%). Así dura hasta un año.
También puede congelarse para guardar más tiempo, pero esto debe hacerse con cuidado, ya que descongelarlo podría afectar su viabilidad. Además, es mejor usar un congelador que no se abra/cierre mucho. Cambios pequeños pueden estropear el polen.
13. En Conclusión
Las variedades que compras en tu dispensario local han pasado por años y años de desarrollo, así que recuerda que la crianza requiere mucho tiempo y paciencia. Ten en cuenta también que seguramente pasarás por cientos de variedades “aceptables” hasta encontrar la que destaque, y después de hallarla deberás cruzarla y estabilizarla más, así que no es una tarea fácil pero vale mucho la pena. Recuerda siempre etiquetar cada planta y clon; si pierdes la pista de cuál es cuál, lo pasarás mal identificándolas, especialmente si tienes muchas plantas.
Si tienes más consejos para ayudar a otros cultivadores con sus proyectos de crianza, ¡no dudes en dejar tu comentario abajo!
Referencias Externas
- Cannabis Genomics, Breeding and Production. - Backer, Rachel & Mandolino, Giuseppe & Wilkins, Olivia & ElSohly, Mahmoud & Smith, Donald.
- The characterization of key physiological traits of medicinal cannabis (Cannabis sativa L.) as a tool for precision breeding. - Naim-Feil, Erez & Pembleton, Luke & Spooner, Laura & Malthouse, Alix & Miner, Amy & Quinn, Melinda & Polotnianka, Renata & Baillie, Rebecca & Spangenberg, German & Cogan, Noel.
- Cannabis cultivation: Methodological issues for obtaining medical-grade product. - Chandra, Suman & Lata, Hemant & Elsohly, Mahmoud & Walker, Larry & Potter, David.
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