La Guía Definitiva para Cultivar Cannabis Autofloreciente: Una Guía Completa Paso a Paso
- 1. Introducción
- 2. Elegir las semillas de cannabis autofloreciente correctas
- 3. Condiciones Óptimas de cultivo
- 3. a. Sustrato y nutrientes para autoflorecientes
- 3. b. Iluminación Óptima para autoflorecientes
- 3. c. Riego de autoflorecientes
- 3. d. Temperatura y humedad
- 4. Germinación y siembra
- 5. Etapas vegetativa y de floración
- 6. Cosecha, secado y curado
- 7. Problemas comunes y soluciones
- 8. Consejos extra para el Éxito
- 9. Técnicas avanzadas de cultivo
- 9. a. Técnicas de entrenamiento de plantas
- 10. Técnicas de cosecha
- 11. Reflexión final
Introducción
Bienvenido a la guía definitiva para cultivar cannabis autofloreciente. Esta completa guía paso a paso te proporcionará toda la información que necesitas para cultivar con éxito plantas de cannabis autofloreciente desde semilla hasta cosecha en 2026. Tanto si eres principiante como si ya tienes experiencia, nuestros consejos de expertos y explicaciones detalladas te asegurarán lograr una cosecha abundante de manera sencilla.
Elegir las Semillas de Cannabis Autofloreciente Correctas
Antes de empezar a cultivar autoflorecientes, es esencial elegir las semillas adecuadas. Con la amplia variedad de strains disponibles, es importante considerar factores como el tiempo de floración, el potencial de producción y los efectos deseados, y sobre todo, qué tan resistente y fácil de cultivar es la variedad. Aunque la facilidad de cultivo no es algo en lo que todos los cultivadores se fijen, para principiantes es muy relevante, ya que una strain resistente y sencilla de cultivar puede marcar la diferencia entre un éxito y un fracaso en la cosecha.
Strains como nuestra Lemon Tree Auto y Purple Lemonade Auto, por ejemplo, no sólo son resistentes por naturaleza, sino que también han sido desarrolladas tras años de selección, lo que da a los cultivadores principiantes una gran ventaja.
Las strains resistentes no sólo prosperan en condiciones adversas, sino que también soportan los errores comunes de principiantes.
Si lo único que buscabas era una strain adecuada para tu primer ciclo de cultivo, elige cualquiera de las dos mencionadas y tendrás una excelente experiencia. Sin embargo, si quieres aprender más sobre los motivos y el cómo, estamos aquí para ayudarte a tomar una decisión informada, así que considera los siguientes aspectos al seleccionar tus semillas:
El Ciclo de Floración de las Autoflorecientes
Las strains autoflorecientes suelen completar su ciclo de vida en 8-10 semanas. Algunas strains pueden terminar antes, mientras que otras tardan más. Esto sucede porque las plantas pueden mostrar fenotipos ligeramente distintos en respuesta a las condiciones ambientales. Esto no significa que sea bueno o malo necesariamente, pero las plantas cultivadas en condiciones no ideales pueden sufrir más y tardar más en desarrollarse.

Así que, al tomar tu decisión, asegúrate de elegir una strain con un tiempo de floración que se adapte a tus necesidades, preferencias y condiciones ambientales.
Potencial de Producción de las Autoflorecientes
El potencial de producción es una consideración importante para la mayoría y puede variar mucho de una auto a otra. Nadie quiere cuidar una planta durante tres meses para luego cosechar sólo 10 gramos, pero al mismo tiempo tampoco querrás una planta que rinda 1.000 gramos de flor de baja calidad. Así que trata de encontrar strains que cumplan tus necesidades de consumo, produciendo rendimientos aceptables y manteniendo los efectos y potencia deseados. En caso de duda, elige siempre calidad por encima de cantidad.
Efectos Deseados: terpenos y cannabinoides
Cada strain ofrece efectos únicos, que van desde energizantes y estimulantes hasta relajantes y sedantes. Investiga diferentes strains y elige una que se ajuste a tus preferencias personales o necesidades medicinales. Recuerda que los efectos de una strain provienen de la combinación de cannabinoides, terpenos y otros compuestos químicos presentes en el cannabis. Esto es útil recordarlo, ya que a veces no hay suficiente información acerca de los efectos de una strain, o la información puede no ser precisa. Como cada persona es diferente y puede experimentar los efectos de forma ligeramente distinta, aprender más sobre los efectos de los distintos terpenos y cómo interactúan con cannabinoides como THC y CBD puede darte una idea más clara de lo que puedes esperar.
Dificultad de Cultivo: resiliencia y robustez
Algunas strains son más complicadas de cultivar que otras, y otras ofrecen mayor resistencia a plagas y enfermedades. Si eres principiante, elige aquellas que sean fáciles de cultivar, prosperen en diversos entornos y, al mismo tiempo, sean resistentes a plagas y enfermedades.
Condiciones Óptimas de Cultivo
Crear el entorno ideal para tus plantas autoflorecientes es clave para lograr una excelente cosecha. Aunque las autoflorecientes pueden soportar condiciones adversas, el objetivo no es sólo que sobrevivan, sino que prosperen y produzcan la mejor calidad posible. Para lograrlo, debes ofrecer las condiciones adecuadas. Las siguientes secciones te guiarán sobre los factores esenciales a considerar al preparar tu cultivo.
Sustrato y Nutrientes para Autoflorecientes
Cuando cultives cannabis autofloreciente, es fundamental elegir el sustrato apropiado y proporcionar los nutrientes necesarios. Recuerda que la mayoría de fertilizantes están diseñados para plantas fotoperiódicas, así que al alimentar autoflorecientes, es esencial darles la mitad de la dosis, a menos que uses productos formulados específicamente para autoflorecientes. Ten en cuenta las siguientes pautas al seleccionar tu medio de cultivo y nutrientes:
Sustrato: Tierra
Opta por una mezcla aireada, ligera y esponjosa que permita un buen desarrollo radicular. Busca mezclas que incluyan perlita, fibra de coco, tierra o turba, ya que estos materiales favorecen el drenaje y previenen la pudrición de raíces.
Un método ideal para principiantes con autoflorecientes es usar una bolsa de sustrato ligeramente abonado y otra de sustrato altamente abonado. Llena la mitad inferior de una maceta de 10 L con el sustrato fuerte y la parte superior con el más suave. Así, no tendrás que añadir nutrientes extra—sólo agua ajustada en pH, de principio a fin.
Alternativamente, si prefieres cultivar en un sustrato ligero, puedes comenzar a abonar con la mitad de la dosis recomendada durante la prefloración. Evita fertilizar durante la fase vegetativa, ya que esto puede provocar quemaduras de nutrientes.
Alimentación de autos: Nutrientes
Las plantas autoflorecientes requieren un perfil de nutrientes equilibrado con macronutrientes (nitrógeno, fósforo y potasio) y micronutrientes (calcio, magnesio, hierro y otros). Utiliza nutrientes adecuados para autoflorecientes para garantizar que tus plantas reciban el balance correcto durante todo su ciclo. Si no encuentras nutrientes específicos para autos, sigue el calendario del fabricante, pero ajusta a media dosis, ya que las autoflorecientes suelen necesitar menos nutrientes que las fotoperiódicas.
Iluminación Óptima para autoflorecientes
La iluminación es un factor clave para el crecimiento y desarrollo de cogollos en tus autos. Ten en cuenta estas pautas al elegir y configurar tu sistema de iluminación:
El Espectro Lumínico
Las autoflorecientes prosperan bajo un espectro completo de luz, el cual imita la luz solar natural. Se recomiendan los LEDs de alta calidad, que ofrecen espectro completo y bajo consumo. Puedes cultivar también con bombillas fluorescentes o HPS/CMH, aunque hoy en día los LEDs de espectro completo e intensidad alta ofrecen la mejor relación calidad-precio.
El Fotoperiodo
Las autoflorecientes no dependen de ciclos de luz específicos para inducir la floración, a diferencia de las strains fotoperiódicas. Por tanto, pueden mantenerse con un ciclo constante de 18-24 horas diarias de luz a lo largo de todo su ciclo.

En general, un fotoperiodo de 18/6 da los mejores resultados. Puedes ajustar el ciclo según la estación: durante el invierno frío, usar 20/4 ayuda a mantener más cálida la planta, mientras que un ciclo de 16/8, por ejemplo en verano, ayuda a controlar temperaturas altas. No siempre es recomendable tener luz continua por 24 horas, ya que la oscuridad permite ahorrar energía y que la planta descanse.
La Intensidad de la Luz
Asegúrate de que tus plantas reciban la intensidad idónea ajustando la distancia entre la fuente y la canopia, o regulando la potencia de la luz.
Una luz demasiado intensa puede causar estrés lumínico y blanqueo, mientras que una intensidad baja puede dificultar el crecimiento y debilitar la planta. Sigue las recomendaciones del fabricante sobre la altura óptima y adapta según necesidades durante el cultivo. Si quieres estar 100% seguro de que las plantas obtienen lo necesario, utiliza un medidor PAR para comprobar el PPFD y ajústalo según la tabla de más abajo.
Riego de Autoflorecientes
El riego adecuado es esencial para mantener sanas las autoflorecientes. Un exceso puede causar pudrición de raíces, mientras que la falta de agua genera deficiencias de nutrientes y lentitud en el desarrollo. Ten en cuenta estos consejos al regar:
Frecuencia de Riego
La regla general es regar cuando la primera pulgada de la tierra esté seca al tacto. Dicho esto, no debes confiar únicamente en este método porque la capa superior suele secarse mucho antes que el fondo de la maceta.
La frecuencia de riego depende del tamaño de la maceta, el tamaño de la planta y el ambiente. Prepárate para ajustar el riego a medida que las plantas crecen. En caso de duda, usa un medidor de humedad del sustrato o levanta la maceta para notar el peso y comprobar si está seca o húmeda.
Diferentes Métodos de Riego
Riega poco a poco y de forma homogénea, permitiendo que el agua se absorba y llegue a las raíces. Evita el exceso de riego, es decir, regar demasiado seguido y antes de que el sustrato esté seco, porque esto satura la tierra y causa pudrición de raíces. Apunta a mantener el sustrato siempre húmedo pero nunca encharcado.
Recuerda que la tierra demasiado seca también puede ser problemática, ya que se vuelve hidrofóbica y dificulta la absorción. En estos casos, lo ideal es usar productos como extracto de yuca, cuyas saponinas evitan que el sustrato se vuelva hidrofóbico y mejoran la capacidad de absorción.
Temperatura y Humedad
Mantener la temperatura y humedad óptimas es clave para que las autos se desarrollen sanas y productivas.
Sigue la tabla de abajo para crear el entorno ideal para tus plantas:

Temperaturas Ideales para Autoflorecientes
En términos generales, las autoflorecientes prosperan entre 15-25°C (59-77°F). Mantén el cultivo en este rango para un desarrollo óptimo, aunque los mejores resultados se consiguen dentro de un margen más estrecho, ya que cada etapa requiere su propio rango óptimo de temperatura y humedad. Durante la etapa vegetativa, apunta a 21-29°C (70-85°F) y, para la floración, busca 15-24°C (60-75°F).
Evita fluctuaciones extremas de temperatura, ya que pueden estresar la planta y perjudicar su crecimiento.

Niveles de Humedad Ideales para Autoflorecientes
Controla la humedad relativa durante todo el ciclo de cultivo para evitar problemas de enfermedades. En la fase de plántula, es beneficioso un 80% de humedad, durante la etapa vegetativa se recomienda mantener entre 60-70%, y en floración, mantener entre 40 y 50% para prevenir moho y hongos.
Germinación y Siembra
Para cultivar cannabis autofloreciente o cualquier tipo de planta de cannabis con éxito, primero debes germinar tus semillas y plantarlas adecuadamente. Sigue estos pasos para comenzar tu cultivo con buen pie:
Métodos de Germinación
Existen varios métodos para germinar semillas de cannabis, como el método del papel húmedo, remojo en agua o siembra directa. Elige el que mejor se adapte a ti y sigue estas pautas:
Método del Papel Húmedo
Humedece un papel absorbente y escúrrelo para eliminar el exceso. Coloca las semillas separadas sobre el papel y dóblalo encima de ellas para mantener la humedad. Luego, pon el papel mojado dentro de una bolsa de plástico o recipiente, dejándolo ligeramente abierto para la ventilación. Resérvalo en un lugar oscuro y cálido a una temperatura de 21–27°C (70–80°F). Revisa a diario para notar la germinación, que suele ocurrir en 24–72 horas. Cuando aparezca la radícula, las semillas están listas para plantar.
Remojo en Agua
Llena un vaso o recipiente con agua tibia. Coloca ahí las semillas asegurándote de que queden sumergidas y déjalas en remojo durante 12–24 horas, en un lugar oscuro y cálido a 21–27°C (70–80°F). Al emerger la radícula, ya están listas para plantar.
Siembra Directa
Llena las macetas con el sustrato elegido dejando unos 2,5 cm libres arriba. Haz un agujero pequeño de unos 1,3 cm de profundidad en el centro. Coloca la semilla en el agujero con la radícula hacia abajo si has germinado previamente. Cubre suavemente con sustrato y aplana ligeramente para un buen contacto.
Siembra y Cuidados Iniciales
Tras germinar las semillas, es momento de plantarlas y darles el cuidado necesario para un buen comienzo. Riega suavemente tras la siembra y procura mantener la tierra húmeda pero nunca encharcada. Mantén una temperatura constante de 21–29°C (69–84°F) y una humedad relativa de 70–80%. Pon tus luces a 45–60 cm por encima de las plántulas, o apunta a 100–200 PPFD para evitar estrés luminoso, ajustando la distancia según crezcan. Observa a diario el crecimiento y controla la posible aparición de carencias, plagas o enfermedades, actuando rápido si detectas problemas.
Etapas Vegetativa y de Floración
A medida que crecen, las plantas autoflorecientes pasarán de la fase vegetativa a la de floración. En cada etapa, necesitan cuidados distintos para lograr una cosecha exitosa:
Fase Vegetativa
Se caracteriza por el crecimiento acelerado de hojas, tallos y ramas. Para potenciar este crecimiento, proporciona 18–20 horas de luz diarias y mantén la constancia de la luz. Temperaturas entre 20–25°C (68–77°F) y humedad entre 40–60%. Vigila deficiencias de nutrientes y ajusta la alimentación según sea necesario. Puedes entrenar las plantas con técnicas de bajo estrés, como LST (método de atado) o SCROG, para conseguir un dosel uniforme y maximizar la penetración de la luz.
Fase de Floración
La floración comienza cuando las autoflorecientes empiezan a producir cogollos y dura hasta la cosecha. Para un desarrollo óptimo de los cogollos, sigue dando 18–20 horas de luz diarias y mantén el ciclo estable. Temperatura de 15–21°C (59–69°F) y humedad entre 40–50%. Cambia a nutrientes de floración, ricos en fósforo y potasio, para favorecer la formación de cogollos. Evita las técnicas de alto estrés durante la floración, ya que pueden afectar negativamente a los cogollos y el rendimiento. Finalmente, revisa periódicamente posibles plagas o enfermedades y actúa de inmediato para proteger tu cultivo.
Cosecha, Secado y Curado
Cuando tus autos alcancen la madurez, es hora de cosechar, secar y curar tus cogollos. Seguir las técnicas adecuadas asegurará la mejor calidad, potencia y sabor en el resultado final.
Momento de la Cosecha
Determinar el momento óptimo de cosecha es clave para maximizar la potencia y el rendimiento. Observa los siguientes signos para identificar el punto de cosecha:
- Color de los pistilos: Cosecha cuando entre el 70-90% hayan cambiado de blanco a marrón o rojizo.
- Color de los tricomas: Usa una lupa o microscopio. Corta cuando la mayoría de tricomas estén blancos lechosos y algunos se tornen ámbar.

Cosecha
Utiliza tijeras afiladas y limpias o podadoras para cortar las ramas del tallo principal. Quita primero las hojas grandes de abanico y después recorta las hojas pequeñas (sugar leaves), antes o después del secado según prefieras y las condiciones de secado.
Secado
El secado correcto es esencial para conservar la calidad y sabor de los cogollos. Cuelga las ramas en un espacio oscuro, bien ventilado, a 15-21°C (60-70°F) y 55-60% de humedad. Deja secar entre 7 y 14 días según tamaño y condiciones. Supervisa a diario para descartar moho u hongos. Sabrás que están listas para curar cuando al doblar las ramas, éstas se quiebren en vez de doblarse.
Curado
El curado mejora el sabor, la potencia y la calidad general del producto final. Tras el secado, separa los cogollos de las ramas y guárdalos en botes herméticos de cristal o recipientes plásticos, llenándolos hasta ¾ de su capacidad para la adecuada circulación. Almacena los botes en un lugar fresco y oscuro, a 15–21°C (60–70°F), manteniendo la humedad interna entre el 58 y el 62%. Utiliza un higrómetro pequeño en el bote para monitorizar la humedad y abre los envases diariamente las dos primeras semanas para renovar el aire y liberar el exceso de humedad si supera el 62%. Repite hasta que se estabilice entre 58 y 62%. El curado debe durar al menos entre 2 y 4 semanas, para un resultado óptimo deja curando de 6 a 8 semanas o más.
Problemas Comunes y Soluciones
Al igual que cualquier otra planta, el cultivo de cannabis autofloreciente puede presentar algunos retos. Aquí te ayudamos a identificar y resolver los problemas más comunes durante el cultivo.
Deficiencias y Excesos de Nutrientes
Las deficiencias o excesos pueden producir síntomas como amarillamiento de hojas, crecimiento lento o baja formación de cogollos. Para resolverlos, monitorea atentamente tus plantas y ajusta el calendario y concentración de nutrientes según sea necesario. Usa un medidor de pH para controlar el agua y la solución nutritiva, asegurando que esté en el rango óptimo para cannabis (5.5-6.3 en hidroponía y 6.5-7.0 en sustrato). Si precisas, usa productos pH up o pH down para ajustar.
Plagas y Enfermedades
Las plagas y enfermedades pueden dañar tus autos y reducir el rendimiento. Las plagas comunes incluyen araña roja, pulgones y mosca blanca, y las enfermedades más comunes son oídio y podredumbre del cogollo. Para prevenir y tratar, mantén el cultivo limpio, retira restos vegetales, revisa a diario los síntomas y aplica medidas preventivas. Si detectas infestaciones o enfermedades, actúa rápidamente con tratamientos específicos. Además, evita el exceso de riego y controla la humedad para reducir el riesgo de moho y hongos.
Estrés Ambiental
El estrés ambiental, como temperaturas extremas, humedad fluctuante y luz insuficiente, puede reducir el rendimiento y crecimiento de tus autos. Minimízalo manteniendo temperatura y humedad ideales para cada fase, un fotoperiodo estable y la intensidad apropiada de la luz. Monitoriza las condiciones y adapta lo necesario para que haya estabilidad durante todo el ciclo. Además, evita una intensidad lumínica excesiva o exposición prolongada al calor, pues pueden causar estrés lumínico y blanqueo.
Consejos Extra para el Éxito
Para optimizar aún más tu cultivo de autoflorecientes, aplica estos consejos y técnicas:
Elige Genéticas de Alta Calidad
Elige bancos de semillas de confianza y strains autoflorecientes de calidad para asegurar un cultivo exitoso. Selecciona variedades con características deseadas como altos rendimientos, niveles de THC o CBD, perfil de terpenos y buena resiliencia.
Optimiza tu Espacio de Cultivo
Crea un espacio eficiente y bien organizado que facilite el manejo del cultivo. Asegura una buena ventilación, control de temperatura y humedad para mantener el entorno estable. Elige una iluminación adecuada como LEDs o HPS/MH que aporte suficiente intensidad y espectro.
Usa Sustrato y Nutrientes de Calidad
Invierte en un sustrato o medio de cultivo de calidad, y en nutrientes específicos para cannabis, para aportar a tus plantas todo lo necesario en cada etapa. Controla y ajusta regularmente las concentraciones de nutrientes y los niveles de pH.
Monitorea y Ajusta
Supervisa regularmente tus plantas y el ambiente de cultivo, adaptando las condiciones en cada fase según las reacciones de tus plantas. Siempre estate atento y dispuesto a actuar ante plagas, enfermedades o estrés ambiental para proteger tus plantas y maximizar tu cosecha.

Estate atento para solucionar de inmediato problemas como plagas, enfermedades o estrés ambiental para proteger tus plantas y maximizar tu producción.
Infórmate Constantemente
Búscate siempre nuevas fuentes de conocimiento y mantente al tanto de mejores prácticas, nuevas técnicas y tendencias del sector para mejorar tus habilidades como cultivador. Participa en foros online, lee artículos y conecta con otros cultivadores para expandir tus conocimientos y sacar el máximo partido a tu cultivo de autos.
Revisa foros para más consejos y estrategias para un cultivo autofloreciente exitoso. Al poner en práctica estos consejos, aún puedes optimizar más y obtener los mejores resultados.
Técnicas Avanzadas de Cultivo
Implementar técnicas avanzadas puede ayudarte a maximizar el potencial de tus autos. Estos métodos potencian la producción, la potencia y la salud general de la planta. Aquí tienes algunas técnicas avanzadas a considerar:
Técnicas de Entrenamiento de Plantas
Las técnicas de entrenamiento permiten aumentar la penetración de la luz y lograr un dosel uniforme, lo que se traduce en un crecimiento más constante y mejores cosechas. Algunas de las más populares son:
Low-Stress Training (LST)
LST consiste en doblar suavemente y fijar las ramas para favorecer el crecimiento horizontal y formar un dosel uniforme. Así se mejora la penetración de la luz y se pueden lograr más cogollos sin estresar demasiado la planta.
Screen of Green (SCROG)
La técnica SCROG implica colocar una malla horizontal encima de las plantas e ir guiando las ramas a través de la malla a medida que crecen. Así se logra un dosel parejo que aprovecha mejor la luz y puede aumentar los rendimientos.
Topping y Fimming
El topping y el fimming son técnicas de alto estrés que consisten en cortar el tallo principal o la parte superior de la planta para fomentar la ramificación y un crecimiento más robusto. Aunque pueden ser efectivas, también generan mucho estrés y no se recomiendan para los menos experimentados con autos.
Suplementación con CO2
Añadir CO2 suplementario a tu cultivo puede potenciar el crecimiento y aumentar la producción, siempre que logres aportar +1000 PPFD. Para ello, mantén los niveles en 1.200–1.500 ppm durante las fases vegetativa y de floración, y asegúrate de una ventilación y recambio de aire óptimos para evitar acumulaciones peligrosas.
Iluminación Suplementaria
La iluminación extra, como luz lateral o bajo el dosel, puede mejorar la distribución y penetración de la luz, aumentando potencialmente los rendimientos. Algunas opciones para considerar:
1. Luz lateral: coloca luces extras en los laterales para suplementar la fuente principal y mejorar la penetración.
2. Bajo el dosel: instala luces entre 30 y 45 cm del suelo para aportar luz desde abajo, logrando iluminación homogénea y evitando cogollos pequeños (popcorn buds).
Técnicas de Cosecha
Aplicar técnicas adecuadas de cosecha puede ayudar a conservar la calidad y potencia de tus cogollos.

Algunas técnicas de cosecha a tener en cuenta:
Cosecha Escalonada
Consiste en cortar primero los cogollos superiores, permitiendo que los inferiores sigan madurando y reciban más luz. Así se mejora el rendimiento y la potencia general, ya que se cosechan justo en su punto y se evita cortar cogollos poco desarrollados.
Lavado de raíces (Flushing)
Lava tus plantas con agua sin nutrientes durante 1-2 semanas antes de cosechar para eliminar el exceso de nutrientes y mejorar el sabor y suavidad del producto final.
Período de Oscuridad
Aunque sea un mito, dejar las plantas en completa oscuridad durante 24-48 horas antes de la cosecha puede darte el tiempo necesario para preparar todo y asegurarte de que el espacio de secado esté limpio y listo para utilizar.
Reflexión Final
El cultivo de cannabis autofloreciente puede ser una experiencia gratificante y divertida, que da lugar a cogollos potentes y de gran calidad. Siguiendo los pasos y consejos de este artículo podrás cultivar autos desde semilla hasta cosecha con éxito. Presta atención a las necesidades de tus plantas, adapta los cuidados según sea necesario ¡y disfruta el fruto de tu esfuerzo! El siguiente diagrama mermaid destaca las fases clave del cultivo autofloreciente. Entendiendo y dominando cada etapa, podrás optimizar tu cultivo y obtener una cosecha abundante de cogollos premium. ¡Feliz cultivo!
Preguntas frecuentes
El cannabis autofloreciente es un tipo de cannabis que comienza a florecer principalmente en función de su edad en vez de depender de un cambio específico en el ciclo de luz diaria. Este rasgo se asocia a la genética de Cannabis ruderalis. Por comparación, las variedades fotoperiódicas requieren cambios en la duración de luz y oscuridad para iniciar la floración.
Los autoflorecientes son conocidos por completar su ciclo de vida relativamente rápido, pero la duración exacta varía mucho según la genética y el entorno. En general, la mayoría estarán listas para cosecha entre 8 y 10 semanas.
La principal ventaja es la capacidad de cultivarlas en exterior independientemente de la estación.
No existe un tamaño universalmente ideal, ya que las autos varían mucho en tamaño. Dependerá del cultivar, el espacio disponible, el medio, método de riego y tamaño deseado de la planta. En cualquier caso, elige al menos 7–10 L para strains pequeñas y 12–15 L para las más grandes.
Las necesidades lumínicas cambian a medida que crece la planta, y más luz no siempre es mejor. Las autos requieren un PPFD de 200–500 durante la etapa vegetativa y de 600–700 durante la prefloración y floración.
Las autoflorecientes se pueden iniciar en vasos tipo solo cup y trasplantar antes de que se desarrolle el primer par de hojas de tres dedos. Es decir, sí, pueden trasplantarse técnicamente; sin embargo, no es recomendable mover las raíces pasadas de esa etapa.
El más común es el exceso de fertilización. Alimenta siempre las autoflorecientes con la mitad de la dosis recomendada y, si partes desde un sustrato preabonado, comienza a abonar sólo en la prefloración.
La prevención empieza con una buena higiene. Mantener limpio el cultivo, revisar las plantas regularmente, mantener condiciones ambientales apropiadas y evitar introducir material contaminado pueden ayudar a reducir el riesgo. Para un extra, algunos cultivadores usan sprays foliares de aceite de neem, menta u otros productos de control, como rutina preventiva.
La manipulación tras la cosecha puede influir notablemente en los efectos, aromas y sabores. Una vez perdido el potencia y aroma, no se pueden recuperar. Desde el momento de la cosecha, los tricomas empiezan a degradarse, por lo que hay que secar, curar y almacenar el producto correctamente antes de que empiece a perder calidad.
Hay muchos factores, pero dos de los más relevantes son las condiciones ambientales y la genética. Un entorno excelente permite que la planta exprese su potencial genético, aunque no convertirá unas malas genéticas en algo excepcional. A la vez, las mejores genéticas tampoco rinden igual bajo mala condiciones. Para lograr resultados top necesitas tanto genética como entorno adecuados.
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