¿Qué es el Cannabis Sintético?
- 1. ¿cómo diferenciar entre el cannabis sintético y el natural?
- 1. a. Apariencia
- 1. b. Tacto
- 1. c. Olor
- 1. d. Sabor
- 2. Riesgos del cannabis sintético
- 3. Otras drogas sintéticas
- 4. En conclusión
Probablemente nunca hayas oído hablar de ello, pero el Cannabis Sintético ha hecho su entrada al mercado desde 2002. Se vende como una alternativa al cannabis. También conocido como falsa marihuana, marihuana falsa, K2 y Spice, algunas personas se confunden entre la marihuana real y la sintética. Si quieres saber más y alguna vez te has preguntado qué es el cannabis sintético, sigue leyendo mientras desvelamos el misterio. Como todo en la vida, hay una diferencia entre algo falso y algo original. Aunque el nombre “marihuana sintética” sugiere que es una alternativa al cannabis, hay un mundo de diferencia entre ambas.
Hubo un tiempo en que el cannabis era ilegal en muchos lugares. Más tarde, cuando se legalizó, los delincuentes difundieron rumores de que incluso el cannabis sintético era legal. Como resultado, más personas lo usaron y tuvieron que soportar graves consecuencias. A diferencia del cannabis, que ha sido responsable de 0 muertes, la marihuana sintética ha causado la muerte de algunas personas. En pocas palabras, el cannabis sintético es una droga de diseño dura – nada más, nada menos. Solo porque se llame marihuana, no asumas que actúa como la planta. No es nada natural y suele crearse en laboratorios, igual que otras drogas como la cocaína y las metanfetaminas. Originalmente se creó para ayudar a los científicos a estudiar el sistema cannabinoide. Sin embargo, se le dio un mal uso, y ahora está disponible en las calles.
1. ¿Cómo diferenciar entre el cannabis sintético y el natural?
Si alguna vez has usado cannabis real, esto no debería ser tan difícil. Ya sabes cómo se ve, se siente y huele el verdadero, así que puedes identificar la diferencia entre ambos. Aquí hay algunos consejos:
Apariencia
Las flores tradicionales de cannabis se ven como pequeñas bolitas de resina. Seguramente ya las has usado, ¿verdad? Parecen hojitas y flores azucaradas compactas. Sin importar dónde compres cannabis real, siempre lo venderán en forma de cogollos enteros. No todos los cogollos se ven exactamente iguales (aunque sean de la misma variedad), pero ciertamente provienen de la misma planta y esa es cannabis.

Por otro lado, el cannabis sintético ya viene triturado. Parece hojas y trozos de diferentes plantas mezclados. A veces parece césped, y otras veces parece un popurrí de varias plantas.
Tacto
El cannabis real es denso y húmedo. Los cogollos no estarán demasiado húmedos, pero tampoco secos al tacto. Su textura es intermedia. También notarás el tacto pegajoso cuando los tocas – algo que encanta a todo consumidor. La pegajosidad se debe a los tricomas presentes en los cogollos.

Los terpenos son los aceites esenciales de la planta de cannabis y no son exclusivos de ella. Por esto el cannabis ofrece tantos beneficios medicinales. El cannabis sintético no produce ningún tipo de resina. No es pegajoso ni húmedo. Por el contrario, es seco y sin forma.
Olor
El cannabis puro huele distinto dependiendo de las variedades. Por ejemplo, Green Crack huele a mango mientras que Z tiene un aroma claramente afrutado. ¡Algunas pueden oler incluso a calcetines sucios o queso podrido! Todo depende de los terpenos. Además, quien haya usado marihuana real estará de acuerdo en que el aroma juega un papel clave a la hora de identificar cannabis de calidad.
La marihuana sintética huele a químicos. Algunas variedades de cannabis puro como Sour Diesel también emiten un olor algo químico, pero tu nariz podrá distinguir fácilmente entre ambos. El K2 nunca olerá como la marihuana real, por más que lo intenten en el laboratorio. Un poco raro y almizclado: suena bien, pero no huele nada bien.
Sabor
Siempre es un placer dar una buena calada a tu variedad favorita y disfrutar de la combinación de sabores en la lengua. Al igual que el aroma, el sabor también depende de la variedad y las condiciones en que se cultivó la hierba. Pero, independientemente de la variedad, los sabores suelen ser sorprendentes y hacen que quieras más.

Pero la marihuana sintética sabe a una mezcla de químicos. Incluso puede saber a césped quemado en ocasiones. El sabor es tan extraño que puedes acabar tosiendo, no por el “colocón”, sino por la sensación de arcada que te produce.
2. Riesgos del cannabis sintético
El cannabis sintético produce efectos muy similares al THC – tetrahidrocannabinol. THC es un cannabinoide que se encuentra de forma natural en el cannabis y es responsable del efecto psicoactivo que sientes al consumirlo. Sin embargo, el THC, a pesar de ser psicoactivo, tiene muchos beneficios medicinales y se usa en dosis altas para tratar diversas enfermedades. Lo mismo no se puede decir del cannabis sintético. Cuando fumas K2 o Spice – como suele llamarse – puedes experimentar alucinaciones en pocas horas. El colocón puede no durar tanto como el que produce el cannabis real. Para colmo, puedes sentir opresión en el pecho y los pulmones mucho tiempo después de fumar porque cuesta eliminarlo del cuerpo. Igual que el cannabis natural, el sintético se puede fumar, vaporizar o agregar a comestibles.
Pero en vez de conseguir beneficios médicos, solo sentirás una pesadez casi indescriptible. El cannabis original proporciona un subidón mental y realmente disfrutas cómo desaparece el estrés, pero el falso te hace sentir pesado, lento y apagado. Ten en cuenta que los cogollos reales también estimulan tu creatividad, mientras que el cannabis sintético no hace nada de esto. Como ya se mencionó, el falso actúa como el THC. Así como el THC se une a los receptores cannabinoides en el cuerpo humano, también se une a los receptores CB1 y produce una euforia que se parece mucho a la del THC. Sin embargo, se une con mayor afinidad que el THC puro.
La marihuana falsa puede causar efectos que parecen los del cannabis real, pero es mucho más potente que el THC natural. Se creó principalmente para fines de investigación, pero enseguida los fabricantes sin escrúpulos hicieron su propia versión y la sacaron al mercado. La marihuana falsa suele prepararse combinando varios disolventes como acetona y alcohol de alta graduación. ¡Por eso tu garganta siente que arde al fumarla! Durante la fabricación, es fácil que alguien se equivoque y rocíe demasiados químicos al material vegetal. Por eso, puedes sentir que fumas un porro lleno de químicos cuando consumes cannabis sintético.

Por su potencia, dolores de cabeza, desmayos, ataques de pánico e insuficiencia renal son de esperar. Básicamente, consumes demasiados químicos a la vez si fumas o ingieres marihuana falsa. También conocida como nitro, syncanns o cannabinoides sintéticos, puede causar estragos en tu organismo y provocar efectos secundarios como:
- Alucinaciones
- Taquicardia
- Falta de aire
- Accesos de tos
- Espasmos musculares
- Presión arterial alta
- Dolor de cabeza
- Náuseas
- Dolor en el pecho
- Vómitos
Y mucho más… en casos extremos, puedes sufrir un infarto. Sí, puede ser mortal. Desde derrames cerebrales y convulsiones hasta psicosis, todo puede pasar si juegas con el cannabis falso. Las visitas a urgencias y los ingresos hospitalarios prolongados son mucho más frecuentes que con el cannabis natural. Hay varias razones detrás de esto, pero principalmente porque se puede sintetizar hasta ser 200 veces más fuerte que la marihuana regular. Además, es un área completamente sin regulación, y aunque los gobiernos del mundo prohíben continuamente los químicos que componen el cannabis sintético, los productores solo tienen que hacer pequeños cambios en la estructura química para esquivar esas leyes.
Estos inescrupulosos fabricantes de drogas sintéticas siempre van un paso por delante de la ley, y además a veces añaden productos químicos no cannabinoides para aumentar el efecto psicoactivo de sus productos sin etiquetar nada. En 2009, al menos 9 personas murieron tras ingerir un producto de cannabinoides sintéticos llamado "Krypton". Se descubrió que contenía O-desmetil tramadol, un opiáceo sintético y analgésico. También se han reportado mezclas con alcaloides psicoactivos, triptaminas psicodélicas, e incluso miristicina y asarona.
Y luego están los problemas de adicción que acosan a los usuarios de cannabinoides sintéticos. El abuso continuado de marihuana falsa puede causar muchos problemas. Algunos médicos creen que la adicción puede ser más difícil de superar que la de los opioides. Existen innumerables historias sobre personas entrando en estados psicóticos durante semanas, y el riesgo de convulsiones si el usuario abandona de golpe parece alarmantemente alto. Así que, en nuestra humilde opinión, no hay lugar para este tipo de drogas sintéticas en la sociedad moderna, especialmente cuando la investigación demuestra claramente los beneficios medicinales de los compuestos naturales. En vez de arriesgar tu salud, compra unas semillas, plántalas, ¡disfruta el cultivo y luego disfruta el fruto de tu esfuerzo!
3. Otras Drogas Sintéticas
Así que ahí lo tienes. Todo lo que necesitas saber sobre los productos sintéticos de cannabis, y por qué deberías mantenerte bien alejado de ellos. Pero ¿qué hay de las versiones sintéticas de otras drogas recreativas populares? Y ¿qué pasa con las drogas sintéticas que forman una clase propia, sin intentar copiar otra droga no sintética ya existente? ¿Existen? ¿Son igual de peligrosas que el cannabis sintético? Descubrámoslo...
Drogas Sintéticas: Explicación
No hace falta decir que la vida cotidiana de la mayoría de las personas en los países occidentales está llena de drogas sintéticas. Ya sea un par de aspirinas tras una noche más larga de lo normal, una pastilla para respirar mejor, una para evitar un embarazo, una para que no tengas una reacción alérgica, un jarabe para calmar la tos... la lista es interminable. Es muy probable que encuentres drogas sintéticas con frecuencia. Pero si hablamos del consumo recreativo de drogas artificiales, esto ya es otro tema. Hasta hace poco, la mayoría de estas drogas se creaban con un objetivo: producir un ‘colocón legal’.
Las drogas sintéticas, en su forma más simple, se crean artificialmente y específicamente para producir un efecto psicoactivo. Normalmente se fabrican en laboratorios usando distintos procesos químicos y sustancias potencialmente peligrosas como disolventes y metales tóxicos. El resultado final es una sustancia muy potente, alterada químicamente, capaz de causar efectos psicotrópicos extremadamente fuertes.
Antes de avanzar, aclaremos que sí, las drogas recreativas como éxtasis, LSD, cocaína, etc. son todas drogas sintéticas. Hoy nos fijamos en la nueva generación de drogas sintéticas, las que han sido diseñadas para imitar los efectos y características de las drogas recreativas tradicionales sin ser realmente ilegales. Y al igual que los productos sintéticos de cannabis, la producción y distribución de estos químicos es totalmente legal y está sin regular en los países donde se fabrican. Las drogas sintéticas más conocidas existen desde hace décadas, pero ahora hay una gran variedad de sustancias nuevas igual de peligrosas o incluso más. Entre ellas están:
- Catinonas sintéticas (Bath Salts)
- Fenetilaminas sintéticas (Drogas 2C-x)
- Piperazinas (BZP)
- Nuevas benzodiacepinas
- Metadona (Mcat o Meow Meow)
En muchos aspectos, los riesgos de estas drogas son similares a los de los productos sintéticos de cannabis. Son muy adictivas, pueden causar reacciones graves como convulsiones, presión sanguínea peligrosamente alta o baja (y taquicardia – arritmias), que pueden llevar a infartos y psicosis. El hecho de que su producción no esté regulada por ningún gobierno implica que nunca se sabe exactamente qué estás ingiriendo, lo que hace que los peligros sean aún mayores.
Y para aumentar aún más el riesgo, si un químico específico es prohibido, solo tienen que modificar levemente su estructura molecular para crear una nueva sustancia con efectos muy similares (pero algo distintos) que no han sido probados para determinar su seguridad ni eficacia, y que además vuelve a ser totalmente legal. Estas drogas suelen venderse libremente en gasolineras, “smoke shops” y tiendas online, lo que las hace accesibles para cualquiera, muy fácil de conseguir.
En resumen: sí, las drogas sintéticas existen, y mucho. La conclusión es clara: si estás pensando consumir una droga sintética, piénsalo dos veces. Los riesgos son enormes y los efectos impredecibles. Incluso si te informas bien sobre lo que piensas tomar, no hay garantías de que lo que compres y consumas sea lo que dice el envoltorio. Gracias al constante juego entre productores y legisladores, la composición química de estas drogas cambia más rápido que nunca y el riesgo aumenta cada vez más. No te arriesgues. Quédate seguro y sé inteligente. ¿Mejor consejo? Aléjate, cuídate. Tu salud (y tu mente) valen mucho más que un colocón barato. ¡Quédate con la buena, natural y pegajosa, amigos!
4. En Conclusión
Mientras que la marihuana real se usa para tratar enfermedades, la falsa puede causarte muchos problemas. Y como ocurre en todos los mercados no regulados, realmente no sabes lo que te metes al fumar cannabis sintético. Ya se conocen algunos de los terribles efectos secundarios que puede provocar a corto plazo, pero solo Dios sabe qué problemas a largo plazo puede causar dentro de 20 o 30 años. Hoy en día, con la lista casi infinita de genéticas increíbles a tu alcance y tanta información disponible, ¿por qué fumar otra cosa que no sea cannabis natural y hermoso? ¡Siempre actúa con cautela y compra cannabis solo de fuentes reputadas o cultívalo tú mismo!
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